Hasta que la muerte nos separe
Reencuentros

Por María Gabriela García

Como resultado del trabajo de un grupo franco-argentino, la escena porteña cuenta con el espectáculo Hasta que la muerte nos separe, una propuesta muy interesante, que permite que el espectador se adentre, muy de a poco, en el vínculo de una madre con su hijo, los cuales vuelven a relacionarse después de años de no tener contacto, en el velatorio de la abuela.
Una muerte es la excusa para un reencuentro por partida doble, porque el hijo no sólo vuelve a atreverse a iniciar un acercamiento, prácticamente involuntario, al ser opresor y solitario que le dio la vida, sino también accede a volver a ver a su primer amor: una joven que vive sin mayores sobresaltos, junto a su padre, otro vínculo interesante para desentrañar.

La propuesta que llega gracias a la idea de la actriz franco-argentina Cèline Bodis, quien está interesada en difundir la obra de autores franceses contemporáneos, en este caso Rémis de Vos.


La propuesta que llega gracias a la idea de la actriz franco-argentina Cèline Bodis, quien está interesada en difundir la obra de autores franceses contemporáneos, en este caso Rémis de Vos, cuenta con la dirección del francés Paul Desveaux, quien encara sus trabajos poniendo énfasis en el trabajo de los actores, en la relación de estos con el hecho teatral en sí mismo, el vínculo con el público y la interacción entre los intérpretes, la escenografía y la música.
Para esta ocasión se buscó intervenir en lo cotidiano, por eso la escenografía, que es muy despojada, juega con un elemento fuerte: una heladera y lo que significa la alimentación para una madre asfixiante. Las actuaciones de los tres intérpretes son muy adecuadas, Mirta Busnelli compone a una mujer casi macabra, que contiene sus palabras hasta un punto y luego escupe su interior, en un pasaje sin desperdicios.
También la música ocupa un papel importante. Para esta obra el compositor Viniste Artaud, con quien suele trabajar el director, incorporó sonidos de guitarras, elementos muy sutiles que le dan color y fluidez a un texto profundo, que no deja de lado hilarantes pasajes en los cuales el humor está en primer plano.
Las actuaciones de los tres intérpretes son muy adecuadas, Mirta Busnelli compone a una mujer casi macabra, que contiene sus palabras hasta un punto y luego escupe su interior, en un pasaje sin desperdicios. Bodis, que además de producir, actúa, trabaja con una naturalidad infantil, un buen contraste para la oscuridad que propone el personaje de la madre. Por su parte, Javier Lorenzo (el hijo y amante) ocupa un lugar que vincula con el público. Es responsable de un sin número de vacilaciones y propone un final abierto, un desafío a recorrer.
Hasta que la muerte nos separe, una propuesta muy recomendable, inteligente y amena.

Hasta que la muerte nos separe

Autor: Rémi de Vos
Traducción: Jaime Arrambide y Violeta Weinschelbaum
Intérpretes: Mirta Busnelli, Céline Bodis y Javier Lorenzo
Escenografía: Paul Desveaux y Sol Soto
Diseño de luces: Paula Grandío
Música original: Viniste Artaud
Diseño gráfico: Leandro Marenzi y Santiafo Otheguy
Asistente de producción: Mariana Cecchini y Maxime Segué
Asistencia de dirección: Mariana Cecchini y Amaya Lainez Le Déan
Prensa: Simkin & Franco
Producción: Céline Bodis y Amaya Lainez Le Déan
Dirección: Paul Desveau

Ciudad Cultural Konex, Sarmiento 3131, Ciudad de Buenos Aires, teléfono 4864-3200, sábados y domingos a las 20.00, localidades $ 50. (Desde el 3/7/10)

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