Amor a tiros
Los policías también aman y cómo aman

Por María Gabriela García

La acción sucede en un sótano de difícil acceso. El operativo es detener a un sujeto en un PC: un prostíbulo clandestino. Los integrantes de la misión son Julio Ordóñez, que ya está apostado en el punto estratégico, Marcela Gallo, debutante en trabajo en terreno, ya que sus tareas siempre habían sido administrativas y Fernanda Valentini, la “Pantera”, la jefa del operativo.
Los tres policías, con sus uniformes y atavíos, son muy diferentes. Cada uno tiene un pasado, que se entrecruza con los demás, en una trama que se va develando con el correr de la historia.
El tema del amor está presente, la Pantera y Julio fueron pareja y Gallo, hija de un comisario influyente, es una caja de sorpresas.

La propuesta ofrece adentrarse en un universo interesantísimo, que busca el lado grotesco en quienes detentan el poder.


La propuesta, para una capacidad limitada de espectadores, ofrece adentrarse en un universo interesantísimo, que busca el lado grotesco en quienes detentan el poder. Pero a la vez, la obra no se agota en lo grotesco, sino que incorpora elementos melodramáticos muy oportunos, que convierten el espectáculo en una sólida pieza plagada de intriga, humor y desgranamiento de personajes íntegros, no estereotipados.
Las actuaciones son muy convincentes, los tres intérpretes tienen momentos de lucimiento individual, como así también enriquecimientos en la interacción. Este elemento puede encontrarse en otras obras dirigidas por Bernardo Cappa, como por ejemplo Los Rocabilis, en la que también actúa Sebastián Mogordoy.

La obra no se agota en lo grotesco, sino que incorpora elementos melodramáticos muy oportunos, que convierten el espectáculo en una sólida pieza plagada de intriga y humor.


En Amor a tiros, las triangulaciones entre los personajes, permiten observar una puesta pensada, con cuadros delimitados, que conforman un todo con muy buenos resultados.
El vestuario es el adecuado, tanto en el momento en que portan uniforme, como cuando visten de civil. Cada detalle responde a la personalidad de los integrantes de este operativo, un sostén que intensifica y aporta sentido a la creación de cada uno de los intérpretes.
Amor a tiros, una de las mejores propuestas de la temporada.

Amor a tiros

Dramaturgista: Laura Névole
Intérpretes: Laura Nevole, Sebastián Mogordoy y Lorena Vega
Escenografía: Norberto Laino
Vestuario: Paola Delgado
Diseño de luces: Claudio del Bianco
Fotografía: Pablo Sujoluvsky
Prensa: Duche & Zárate
Diseño gráfico: Sebastián Mogordoy
Asistente de escenografía: Christian García
Ayudante de escenario: Gastón Santos
Productor: Roberto Malkassian
Asistente de dirección: Maia Lancioni
Dirección: Bernardo Cappa

El camarín de las musas, Mario Bravo 960, Ciudad de Buenos Aires, teléfono 4862-0655, sábados a las 21:00, localidades $ 40 y $ 25.

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